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28 de Enero de 2001

La práctica deportiva puede aumentar las habilidades laborales
El sedentarismo es un factor de alto riesgo para la salud. Las actividades grupales incentivan la comunicación Algunas estrategias son aplicables al campo del trabajo y de los negocios
La Nación

La empresa tiene dificultades con un grupo de gerentes y quiere mejorar la comunicación. O busca enfocar el tema del liderazgo porque el producto que va a lanzar requiere una energía adicional. Muchas organizaciones encontraron una forma novedosa de resolver estos inconvenientes: mediante la práctica de algún deporte. Una actividad náutica, una cabalgata o una travesía con obstáculos pueden ser un recurso ideal para acompañar el crecimiento de las organizaciones y mejorar los rendimientos individuales y grupales.
Jorge Juárez, CEO de Sport&Co, explica que intenta "relacionar la actividad física con las acciones que las compañías o las consultoras realizan durante el año. La gente asiste, por ejemplo, a un seminario y a eso se le agrega la actividad que nosotros ofrecemos, relacionada con lo que están desarrollando: el trabajo en equipo, la comunicación, la planificación estratégica, el contacto con el otro. Generalmente se hace en un campo -con bicicleta, cabalgando o en kayak-, y se arman travesías que dependen de la disponibilidad de tiempo".
La ventaja de este entrenamiento es que los participantes llegan más oxigenados al seminario o curso de capacitación. Juárez también aconseja la actividad cotidiana de algún deporte o actividad física para relajarse de las tensiones cotidianas y conectarse con lugares saludables.
Mirada profesional
Dentro de los cuatros factores de riesgo mayores se encuentra el sedentarismo. Hay que cuidarse de la falta de actividad física como del tabaquismo, el colesterol elevado o la alta presión arterial.
Aunque los riesgos que implica la falta de actividad son verdaderamente preocupantes, la inactividad es un problema internacional. "En los Estados Unidos se determinó que sólo el 22% de toda la población adulta es físicamente activa. El porcentaje es realmente bajísimo. Y el 24% es absolutamente inactivo, no hacen nada más que trabajar", comenta el doctor Héctor Kunik, presidente de la Asociación Metropolitana de Médicos Deportólogos.
El estímulo, la competencia y la representación deportiva dentro de una empresa provocan gran adhesión entre los empleados. "Si se generan situaciones donde se desarrollen actividades físicas, preferentemente competencias entre diferentes organizaciones, se estimulará una fuerte unión. El empleado se siente sano, es físicamente activo y su familia, en muchas ocasiones, también participa." El beneficio que obtiene la empresa es importante desde el punto de vista de la salud y está íntimamente relacionado con la respuesta laboral. "Las personas activas se enferman menos y se vinculan mejor con la empresa." Según pautas internacionales, para estar en buen estado físico se debe cumplir con cinco factores: una frecuencia en la actividad de por lo menos tres veces por semana en días alternos; una duración no menor de media hora por día; una intensidad de ejercicios que tenga en cuenta la edad y la frecuencia cardíaca de la persona.
También se debe tener en cuenta el modo. Hay personas que por sus características laborales no pueden moverse demasiado. En estos caso habrá que recurrir a las bicicletas para transportarse, aparatos dentro de la oficina u otros artilugios que permitan mover la mayor cantidad de músculos posibles. Y, por último la fuerza, que permite incrementar la masa muscular.
Zapatillas y corbatas
Casi todos los ejecutivos consultados coinciden en que la práctica de deportes relaja y permite descargar tensiones. Para Guillermo Bort, gerente de Desarrollo de Negocios en Internet para el Cono Sur de Microsoft, la pasión por las actividades de montaña lo lleva al entrenamiento casi diario. "Creo que el deporte brinda equilibrio; por un lado, consume un tipo de energía diferente a la energía que aplicamos en nuestras tareas laborales y mantiene el físico activo; por el otro ayuda a crear espacios para pensar." En cuanto a los deportes en grupo, cuenta que "es notable observar cómo los comportamientos al practicar deportes se asemejan a los comportamientos observados en el trabajo, y ayudan a conocerse y entenderse mejor".
También Erik Ludtke, gerente general de Duke Energy, se interesa por la relación entre su trabajo y el deporte que practica. "Mi actividad profesional está trasvasada en mi actividad deportiva. El golf, aunque es un deporte individual, me enseñó disciplina y responsabilidad con respecto a mi habilidad personal. Y además, la posibilidad de conocer y deducir la forma en que las personas se comportan en el área de los negocios, en comparación con las reglas del golf." Ignacio Viale, presidente de Edelman/Salem-Viale, consultora de Comunicaciones, Relaciones Publicas y Prensa, tiene otra visión. Practica desde chico pelota a paleta y, cuando puede, participa en categorías de autos clásicos o históricos. "Prefiero los deportes competitivos y casi diría individuales. Incluso no creo que los deportes grupales tengan un efecto directo sobre el trabajo en equipo", dice.
Al lado de la planta de Nobleza Piccardo, la empresa tiene una cancha de fútbol, donde es muy común ver a los empleados jugar por algún campeonato interno. "El deporte grupal, igual que el trabajo en equipo, tiene la bondad de unificar a una cantidad de personas en pos de un objetivo" comenta Diego Segura, gerente de Asuntos Empresarios de Nobleza Piccardo.

Sugerencias
Para aquellas personas que no disponen del tiempo suficiente para practicar algún deporte, éstas son algunas recomendaciones para realizar mayor actividad física durante las tareas cotidianas:
Cuando se viaja en auto, no utilizar los estacionamientos de la empresa. Dejar el vehículo lejos y caminar la mayor cantidad de cuadras.
Si se viaja en subte, no usar las escaleras mecánicas. Tampoco utilizar continuamente los ascensores. Si es un piso alto, acercarse con el ascensor y hacer el resto del trayecto por las escaleras.
Usar teléfonos inalámbricos y caminar dentro de la oficina para mover la mayor cantidad de músculos posibles.
Si hay tiempo y oportunidad, utilizar cualquier elemento de tipo manual como pelotita de goma o mancuernas que pongan en funcionamiento la masa muscular.
A la hora del almuerzo no pedir comida por teléfono. Salir a comprarla.
EL NACIONAL - DOMINGO 28 DE ENERO DE 2001

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